Erase una vez, en el futuro, cuando el feminismo ya consiguió librar la mayoría de las luchas de las mujeres, que una niña propuso ocuparse de los derechos de las hembras de otras especies. ¿Por qué no podrían trabajar entre nosotras las jirafas o las elefantas? ¿Por qué las azafatas solo podían ser mujeres altas y flacas? Entonces se presentó a la entrevista una pata y fue contratada, para sorpresa de las otras candidatas.
LAURA D'ANTONIO


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