Es señal de peligro
no conservar la dulzura en tus recuerdos
En ese caso recomiendo conservar
en recipiente con tapa estas palabras:
Pensar mermelada
Disponer en la mesa de alquimista
los silenciosos frascos vacíos
valen los de dulce, los de anchoas, y aceitunas
los de café, de mayonesa, los de pickles
Para guardar el secreto,
cualquier frasco con tapa es un milagro.
Recordando que no pesan la palabras
elegir la fruta de entre las no amargas
Con serena alegría, con pausada confianza
Pelarla, herirla de muerte quitarle el corazón y reservarlo
Volver a pensar mermelada.
Encender el canto de la llama,
convertirse en cuenco e incendiarse.
El ojo medirá a puño, a taza o a jarrito la
dulce lluvia rubia.
La primer lagrima es suficiente sal,
al volcar el corazón hacer silencio
y acomodar la fruta, o enamorarse
y respirar después.
En el momento de a cocer la mermelada
hara gala con aporte a la fragancia y al sabor
el clavo, y la cáscara anaranjada.
Dejar que pase el tiempo sin interrumpir.
El tiempo de cocción merece respeto.
Hará falta un nombre dibujado en la etiqueta
y la fecha del día que nació mientras se enfría.
El mensaje ira cocido al contenido
Ahora, guárdese en frasco de conserva.
y festéjese en el futuro la apertura
del oscuro brillo del membrillo,
y la jalea de la ultima pelea
los frutos del bosque con escalofrío,
y las mejillas estalladas de ciruelas
empujando el vidrio del frasco
besándolo descaradamente.
Como las recetas mágicas,
los poemas se guardan en rincones amables
en algún estante a mano
entre el corazón y el paladar .
PENSAR MERMELADA
🍅🍊🍍🍏🍑🍐🍓
Javier

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